martes, 29 de octubre de 2019

El kirchnerismo venía por todo y se encontró con la democracia

Atravesamos este período importante, difícil y duro, que fue el período que separó las PASO con el cimbronazo por la amplia diferencia de la elección y este domingo en el que finalmente concurrimos a votar. Para los que no estamos tan cerca de la ingeniería política, se había instalado una especie de lapidaria sentencia según la cual la diferencia que iba a tener Alberto Fernández sobre Mauricio Macri era del 15, 20 o 25%. Era una especie de verdad de la Torá, una tabla de los 10 mandamientos, una verdad instalada. Mucha gente, con angustia, me preguntó en la semana si esto era así. Yo no les puedo responder les decía, pero también les decía que a la historia la hacen las personas y las elecciones son una oportunidad única para que todos tengamos la misma tajada de poder para cambiar la historia.


También se decía que la gente iba a votar pensando en la economía, que cuando la economía anda mal, a nadie le importan otros valores. También se decía con tono de burla, que las marchas del Sí, se puede, no movían el amperímetro. Más allá de los resultados, y lo digo sin temor, porque en este caso soy la misma antes de las PASO y después de las elecciones, tengo los mismo valores. En tres meses no se cambian los valores, los valores son las columnas con las que uno vive y en las que se sostiene. Las ideas pueden cambiar porque hoy sirve una cosa, mañana otra. Los valores no cambian en la vida. El kirchnerismo venía por todo y se encontró con la democracia. Esa democracia hizo lo que para muchos la estadística, la historia y el recuerdo de lo que hizo el kirchnerismo había convertido en un gran temor lo que era el peor escenario. Un escenario que daba miedo ofreció dentro del peor escenario, el mejor escenario. Pero ¿saben por qué? por todos los ciudadanos argentinos que votaron no pensando en su tajada, no pensando en que por ahí la estaban pasando mal, no pensando en que económicamente estaban peor, sino pensando en valores como la libertad, en valores republicanos, y la importancia que tenía consolidar las instituciones. Y no estoy hablando de gente sofisticada que no tiene problemas económicos, sino gente común, ciudadanos de a pie que se movilizaron muchas veces para ver a un presidente con el que tal vez estaban enojados, para encontrar las fuerzas que les diera esperanza porque quieren un país donde sea un valor no tener un gobierno corrupto, pensar diferente y no tener miedo en expresarse, que las leyes se cumplan.

Hoy los ciudadanos hicieron posible que haya un muro de contención a cualquier idea alocada en el Congreso. Esos ciudadanos a los que muchos los quisieron convencer de que no les iba a importar otra cosa que la economía, o que en realidad no podían cambiar nada. Ese fantasma no era otra cosa que un fantasma. El kirchnerismo venía por todo y se encontró con la democracia. Tal es así que terminada la noche quienes deberían estar festejando parecían insatisfechos y con gusto a poco.

Afortunadamente también este resultado hizo que hasta el festejo que uno vio fuera una situación incómoda. Es lo que mejor le pudo haber pasado al presidente electo Alberto Fernández. Hoy el enigma es quién es Alberto Fernández, pero no solamente para los que veíamos con temor el advenimiento del kirchnerismo al escenario político por todo lo que ya conocemos. No es simplemente un miedo intuitivo por un fantasma que no existe, es el miedo por 12 años que ya sabemos lo que fueron. El enigma no solamente lo tienen quienes están del otro lado de la grieta, en el antikirchnerismo; también lo tienen en el kirchnerismo, porque hay dos Alberto Fernández: el que tiene que convencer al núcleo duro del kirchnerismo y el que tiene que convencer al resto que va a ser el presidente de todos; El que antes criticaba a Cristina y el que luego dijo que es lo mismo que Cristina.

Todos deseamos que a Alberto Fernández le vaya bien con los enormes desafíos que tiene el país. Hoy tenemos la certeza de que hay una valla de contención institucional porque la votamos y porque sumos muchos a los que nos importan las libertades, la Constitución y la república y no tenemos vergüenza de eso. Y creían que éramos poco, que el pueblo no se interesa por eso y solo le importa el precio de las cosas. Hay gente que pensó mucho más allá,hoy en lo personal me hace estar orgullosa pero tengo profundos interrogantes como todos ustedes. Por supuesto hoy vimos emerger una suerte de albertismo para la transición y nombres que por lo menos dilucidan o hacen pensar en cierta independencia de Alberto Fernández.

Uno conociendo el paño está esperando la naturaleza del escorpión y no hacemos mal; si nos sorprende la buena, que nos sorprenda la buena, pero hacemos bien en estar prevenidos. Uno se imagina que este corrimiento de la escena de Cristina Kirchner es un margen de luna de miel que va a tener Fernández para acertar en las medidas económicas, para pegarla, para dar en el clavo, en una Argentina donde dar en el clavo es dificilísimo y que si no acierta, el diablo meterá la cola, y no precisamente desde afuera, sino tal vez desde adentro. Porque no hay mejor oportunidad que el peor mejor cuando la eventual conspiradora puede estar sentada en el sillón de la vicepresidencia.

Por esto el gran desafío de Alberto Fernández para su propia consolidación como líder, para que esa caricatura del títere, no sea más que una especie de latiguillo feroz de campaña, logre trabajar con los consensos porque no tiene las mayorías totales para convertir el congreso en una escribanía. Mi sensación es que si Alberto Fernández no gobierna con la oposición corre el riesgo de ser gobernado por los paladar negro de su propio equipo. Se vienen tiempos de consensos imprescindibles, y estamos todos en este barco, en este territorio. Claro que tenemos derecho a pensar distinto. El país está dividido y somos muchos los que tenemos y creemos en los valores de la república. La bandera que también se está sentando es que volvió una Argentina donde hay fuerzas parejas, nadie es el dueño del poder, y esas fuerzas no tienen vergüenza de pensar lo que piensan ni tienen derecho a callar al otro de lo que desea para el futuro y en intentar que sus sueños se concreten.

Cristina Pérez.
Infobae

Clarín envió una comitiva al búnker de Alberto y aseguró: “Por nuestra parte, no más grieta”



En algún lugar de su coqueto departamento de avenida Libertador, Víctor Hugo Morales se retuerce indignado. Ganó su espacio político pero, a pocos minutos de conocerse los números oficiales, ya pactó una tregua histórica con Héctor Magnetto.

Vanesa Noble Herrera, representante del Grupo Clarín, y Alberto Fernández unidos para la foto.

Con la acreditación bien atada en su muñeca, ataviada con un elegante impermeable color caqui, Vanesa Noble Herrera, esposa de Felipe y nuera de la ya fallecida Ernestina Herrera de Noble, se acercó al centro de cómputos del kirchnerismo y buscó sin pensarlo dos veces al hombre del momento. Alberto Fernández se abrazaba con todo aquel que se le acercaba y, al reconocerla, no dudó en aceptar la foto para las redes sociales.


“Éxitos Argentina. Éxitos señor presidente electo. Gracias a todos los presidentes que gobernaron en democracia. Por nuestra parte, no más grieta. Trabajando juntos, ¡unidos! Unión por el bien común. Que así sea”, escribió en sus redes sociales, justo debajo de su foto junto a Alberto, ambos sonriendo. De fondo, una pantalla sintonizada en el canal TN anticipaba: “Sólo se podrán comprar hasta 200 dólares mensuales con cuenta bancaria”.
Representante principal de la poderosa Fundación Noble, abogada, y una de las más influyentes personas en el curso del Grupo Clarín, la presencia de Vanesa Noble Herrera no pasó desapercibida. Luego de una feroz disputa que duró más de diez años y que separó al país de uno y otro lado de una grieta provocada más por la puja de poder que por la ideología, anticipó lo que pocos creían posible. Al final de cuentas, el kirchnerismo y Héctor Magnetto comenzaron a darse la mano.

realpolitik.com

Intento de usurpación en la Villa 31

Unas 150 personas intentaron anoche ocupar de manera ilegal viviendas construidas dentro de la Villa 31 de Retiro que se entregarán a familias que viven bajo la Autopista y se enfrentaron con efectivos de la Policía de la Ciudad.

Fuentes oficiales indicaron a NA que entre los manifestantes había menores de edad y que intervino para evitar la intrusión personal de las comisarías cercanas y del Doucad, que logró dispersar a las personas. El intento habría sido espontáneo por las propias familias.




Asimismo, se dispuso la presencia de una ambulancia del SAME en el lugar a manera de prevención por si se registraban heridos. Interviene en el hecho la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas en turno.

/www.elancasti.com.ar


Poco después del cierre de los comicios en la elección de hoy, un grupo de al menos 150 violentos intentó tomar varios de las viviendas deshabitadas del sector de la Villa 31 conocido como Barrio YPF, el grupo de 26 edificios unto a la autopista Illia que construye el Gobierno porteño para los vecinos de zona que viven en condiciones de extrema precariedad bajo el camino de la autopista, una de las zonas más vulnerables del asentamiento de Retiro.


La toma ocurrida en la noche del día en que se llevaron a cabo las elecciones nacionales, fue desarticulada por la Policía de la Ciudad (Franco Fafasuli)
Fuentes policiales aseguran que la toma ya fue controlada por la Policía de la Ciudad y que los usurpadores se dispersaron al ver a los efectivos, sin enfrentamientos. Por el momento, no hay detenidos, como tampoco cabecillas identificados. El intento de usurpación habría sido espontáneo, protagonizado por vecinos mismos del asentamiento, con menores incluidos en el grupo.


Según precisaron fuentes policiales al ver a los efectivos quienes realizaban la toma depusieron su actitud (Franco Fafasuli)
Los efectivos en el lugar pidieron refuerzos: una línea de uniformados controla el lugar.


Los edificios del barrio YPF (Gobierno de la Ciudad)
Los edificios de tres pisos, erigidos en un sector anteriormente destinado al depósito de contenedores, son visibles desde la autopista, con paneles fotovoltaicos en sus techos, incluyen termotanques solares, rodeados de 10 mil metros cuadrados y están cercanos al Polo Educativo María Elena Walsh. Las fuentes consultadas no pueden precisar qué motivó la toma: los edificios están destinados a vecinos mismos del barrio.


Fuentes cercanas al operativo confirmaron que no hubo detenidos (Franco Fafasuli)
Las tomas masivas parecían ser una cosa del pasado en el asentamiento de Retiro. En diciembre de 2013, un grupo de ocupantes entró a la fuerza a un galpón para lotearlo por dentro, una usurpación que llevó a choques con la Policía, cortes en las vías del tren y un mes de tensiones, en un caso investigado por el juez Sebastián Casanello que incluyó la sospecha de amenazas de policías de comisarías de la zona a testigos. La ocupación del sector conocido como la Villa Nylon a fines de 2014, en el área a la vera de la autopista Illia pegada a la mano que va a zona Norte, obligó a los vecinos a reubicarse dentro de la misma 31 tras un acuerdo con el GCBA y a cuatro años de la toma del predio.


Móviles policiales en la zona a mediados de la noche (Franco Fafasuli)
El 17 de abril de 2015, la Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal a cargo de los jueces Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah confirmó el procesamiento sin prisión preventiva por el delito de usurpación del predio conocido como “manzana 28 bis” a Juan Luis Agüero -suboficial de la Prefectura Naval desde hace más de veinte años-, Cristian Coronel, Yanina Coronel, Marcelo Gutiérrez y Patricia Yampa, todos ellos vecinos de la Villa 31. Fue el juez Casanello mismo quien los había procesado hace casi un año.


Las construcciones que se intentaron usurpar pertenecen al barrio YPF en cercanías de la autopista Illia (Franco Fafasuli)
Intentar usurpar una obra en curso del Gobierno porteño, por otra parte, es un delito inédito en la historia de la zona.


FOTOS: Franco Fafasuli
infobae.com

lunes, 28 de octubre de 2019

Los intendentes de Juntos por el Cambio hicieron valer el corte de boleta y retuvieron importantes distritos del conurbano

Contra los augurios que anticipaban el regreso del peronismo a varios distritos de la provincia de Buenos Aires que históricamente gobernó, los intendentes de Juntos por el Cambio hicieron valer la decisión de despegarse de la imagen de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, y lograron revertir los resultados de las Primarias en importantes municipios desde donde se perfilará la oposición al futuro gobierno de Axel Kicillof.
Molestos con la decisión de no haber desdoblado la elección bonaerense, tras el contundente rechazo en las PASO del 11 de agosto, los intendentes de Juntos por el Cambio municipalizaron la campaña y promovieron el corte de boleta. En provincia de Buenos Aires, donde Alberto Fernández se impuso por 15 puntos (51% a 36%) frente a Macri, y Kicillof derrotó a Vidal 52% a 38%, los jefes comunales del oficialismo lograron la reelección en la mayoría de los distritos donde se preveía el triunfo del Frente de Todos.
Con el 95% de las mesas bonaerenses escrutadas se confirmó que a partir de diciembre, de los 135 municipios, el Frente de Todos gobernará 71, y Juntos por el Cambio 61. Consenso Federal solo logró representación en Chivilcoy con Fabio Britos, mientras que Villarino y Tres Arroyos seguirán administrados por partidos vecinales. Luego de la catarsis que se hizo entre los jefes comunales y Vidal, la apuesta “optimista” era conservar 60 de las 69 intendencias. Para ese entonces, desde el gobierno daban por sentado que Quilmes, Berisso, San Vicente, Luján y General Rodríguez eran batallas perdidas, pero que trabajarían para dar pelea en La Plata, Lanús, Tres de Febrero, Bahía Blanca, Pilar y Morón. Pese a la derrota de la gobernadora y al retroceso en cuanto al poder territorial, el macrismo revirtió la tendencia y se afianzó en cuatro de los seis municipios apuntados. Por su parte, en el kirchnerismo, como estrategia para esas ciudades, Kicillof les había pedido a los dirigentes bonaerenses “ser solidarios con los compañeros”. La “solidaridad” que había exigido el ex ministro de Economía solo se vio reflejada en Morón y Pilar, donde el Frente de Todos recuperó la conducción municipal.
El poderío de los intendentes del PJ se notó con resultados abrumadores en el conurbano bonaerense. En sus municipios traccionaron la mayoría de los votos que llevaron a Fernández a la Casa Rosada, y a Kicillof a la gobernación de la provincia. Mariano Cascallares en Almirante Brown; Jorge Ferraresi en Avellaneda; Andrés Watson en Florencio Varela; Mario Secco en Ensenada; Ariel Sujarchuk en Escobar, Gabriel Katopodis en San Martín; el actual presidente del PJ bonaerense Fernando Gray en Esteban Echeverría; Juan Zabaleta en Hurlingham; Alberto Descalzo en Ituzaingó; Mario Ishii en José C. Paz; Leonardo Nardini en Malvinas; Gustavo Menéndez en Merlo; Mariel Fernández en Moreno; Julio Zamora en Tigre; Fernando Espinoza en La Matanza; Juan José Mussi en Berazategui; y Martín Insaurralde en Lomas de Zamora, superaron a las fórmulas de Juntos por el Cambio en la mayoría de los casos superando el 55% de los votos.

Héctor Gay fue reelecto en Bahía Blanca
Héctor Gay fue reelecto en Bahía Blanca
Bahía Blanca: con más del 90% de las mesas escrutadas, Héctor Gay logró la reelección frente al candidato del kirchnerismo Federico Susbielles superándolo por casi 10 puntos de diferencia: 50,96% a 41,41%. En la previa era uno de los comicios donde el resultado era incierto, ya que en las PASO, el postulante de Juntos por el Cambio se había impuesto por apenas dos puntos. Pese al apoyo explícito que había recibido Susbielles por parte de Fernández y Kicillof en el último tramo de la campaña, no fue suficiente para que el peronismo conquiste el municipio.
“Gracias a todos los bahienses que nos acompañaron con su voto, gracias por apoyar el trabajo que estamos haciendo juntos hace 4 años en la ciudad y gracias a todos los fiscales, militantes y voluntarios que trabajaron codo a codo con nosotros. ¡Hicimos una elección histórica!”, resaltó Gay en sus redes sociales.

Guillermo Montenegro 
General Pueyrredón: una de las localidades donde el Gobierno y la oposición centraron sus cierres de campaña: Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto, María Eugenia Vidal por un lado, y Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Axel Kicillof, por el otro, coincidieron la última semana antes de las elecciones en distintos actos apoyando a sus respectivos candidatos. Allí, la postulante del Frente de Todos, Fernanda Raverta, había sido la más votada de las PASO con el 27% de los votos, y logró aumentar su caudal de votos a 10 puntos más en las Generales, sin embargo no le alcanzó para vencer a Guillermo Montenegro que fue electo con el 40%.

Julio Garro fue reelecto en La Plata
La Plata: el kirchnerismo se había ilusionado con la posibilidad de recuperar la intendencia que perdió en manos de Julio Garro en 2015 con la llegada de Cambiemos al poder, luego de una PASO en la que el Frente de Todos se había impuesto por 10 puntos frente al actual jefe comunal. Para retomar el control del municipio, dependía de que la candidata de La Cámpora, Florencia Saintout, recibiera los votos de los otros cuatro precandidatos que compitieron en la interna del Frente de Todos. Sin embargo, hubo un retroceso en su performance y perdió 7 puntos con respecto a las Primarias, mientras que Garro sacó 12% más y logró ser reelecto en la capital de la provincia.

Néstor Grindetti, intendente de Lanús
Lanús: uno de los casos donde el corte de boleta fue más explícito. Alberto Fernández le sacó 20 puntos de ventaja a Macri, y Kicillof 16 a Vidal, sin embargo el ganador fue el actual intendente de Juntos por el Cambio, Néstor Grindetti, que logró ser reelecto con el 49% de los votos, frente al candidato del Frente de Todos, Edgardo Depetri, que obtuvo el 44%. En las PASO, pese a que Grindetti fue en la categoría candidatos el más votado, a nivel partidos el kirchnerismo había superado al macrismo por 13 puntos.

Diego Valenzuela
Tres de Febrero: otro de los casos donde un intendente de Juntos por el Cambio logra su reelección despegándose de Macri y de Vidal. Allí el presidente y la gobernadora perdieron por amplia diferencia frente al kirchnerismo, sin embargo Diego Valenzuela le ganó al candidato K, Juan Debandi, 47% a 43%. En las PASO, el Frente de Todos había triunfado 46% a 34% y apostaba con Debandi a recuperar el municipio. Pero el actual senador bonaerense tuvo un retroceso de tres puntos, mientras que Valenzuela, resaltando su gestión, y pregonando el corte de boleta, sacó 13 puntos más que en las Primarias.

Joaquín De la Torre y Jaime Méndez
San Miguel: el distrito pionero en el corte de boleta. Ya en las PASO, Jaime Méndez, el candidato de Juntos por el Cambio, alfil del ministro de Gobierno de Vidal, Joaquín De la Torre, alcanzó el 46% de los votos, sacando una diferencia de nueve puntos al kirchnerista Franco Laporta. La particularidad es que en ese distrito Vidal había perdido por 12 puntos y Macri por 20. Este 27 de octubre, se profundizó esa diferencia y Méndez fue electo con el 55% de los votos, mientras que Laporta llegó al 38%. Allí las fórmulas del Frente de Todos a nivel nacional y provincial ganaron por más de 10 puntos de diferencia. Cuando se retomó la campaña después del 11 de agosto, De la Torre fue apuntado como uno de los artífices del corte de boleta que terminaron realizando los intendentes oficialistas.

En San Isidro, Gustavo Posse fue reelecto nuevamente 
San Isidro: uno de los pilares de Juntos por el Cambio donde el respaldo al presidente, a la gobernadora y al intendente fue unánime. Allí donde Macri superó a Fernández por 26 puntos, y Vidal a Kicillof por 30, Gustavo Posse logró ser reelecto nuevamente y se encamina a gobernar el distrito por 24 años consecutivos. El postulante kirchnerista, Federico Gelay, no logró superar el 26% que había obtenido en las Primarias, mientras que Posse sacó 5 puntos más que el 11 de agosto y llegó al 47%. “Llevo adelante uno de los lugares donde más votos sacó Mauricio Macri, y donde más votos puede sacar un candidato a intendente. Ojalá en todos los lugares puedan llevar una elección así a Mauricio y María Eugenia”, había expresado el histórico jefe comunal radical diferenciándose del resto de los alcaldes que municipalizaron la campaña.

Jorge Macri 
Vicente López: como en San Isidro, es otro de los municipios del núcleo duro del PRO. Jorge Macri logró ser reelecto con el 62% de los votos, mientras que Lorenzo Beccaria del FdT mantuvo la performance de las Primarias y apenas sacó el 26% realizando uno de los peores comicios del kirchnerismo en territorio bonaerense.

Pilar: la elección más ajustada de la provincia de Buenos Aires. Con el 82% de las mesas escrutadas, Nicolás Ducoté de Juntos por el Cambio lograba una ventaja por apenas 100 votos a Federico Achaval. Sin embargo, sobre el final del escrutinio provisorio, el postulante del Frente de Todos pasó al frente y superó por más de 2.500 sufragios al alcalde del oficialismo. “Hoy ganó la convicción, la unidad, la propuesta de un Frente que quiere poner la política al servicio de la gente”, sostuvo el intendente electo quien agradeció a los votantes por el “día histórico”.
“Hoy la Argentina, la provincia y Pilar empiezan a escribir una nueva historia”, publicó Achaval en sus redes.
Tras perder en las PASO por 15 puntos de diferencia, Ducoté municipalizó su estrategia proselitista y se distanció del presidente y la gobernadora: “Podés votar la boleta completa de Juntos por el Cambio, o cortar al intendente Ducoté para seguir transformando Pilar”, invitaba un video que circulaba por las redes mientras en el distrito las paredes pintadas expresaban: “Fernández - Ducoté”. Si bien con el corte de boleta salió favorecido en comparación con Macri y Vidal, no le alcanzó para ser reelecto.

Berisso: El peronismo le arrebató la intendencia al radical Jorge Nedela y recuperó el distrito que históricamente gobernó. Fabián Cagliardi se convirtió en el próximo intendente al sacar el 60% de los votos. Pese a la paliza electoral, el Frente de Todos sacó 6 mil votos menos que en las PASO.

Morón: Lucas Ghí recuperó la conducción de la intendencia que gobernó entre el 2009 y 2015. El Frente de Todos, con el 46% de los votos, superó por 3 a Juntos por el Cambio decretando el fin del gobierno municipal del ex esposo de Vidal, Ramiro Tagliaferro.

Quilmes: Martiniano Molina fracasó promoviendo el corte de boleta y cayó derrotado por la diputada de La Cámpora, Mayra Mendoza, que tuvo la difícil misión de mantener el respaldo de los cuatro precandidatos del Frente de Todos a los que venció el 11 de agosto. Mendoza se convirtió en la próxima intendente de Quilmes con el 49% de los votos. 

infobae.com

Sindicalistas de ATE quisieron tomar el edificio del INTI y agredieron brutalmente a un funcionario

Reclamaban la reincorporación de 260 trabajadores. Irrumpieron en el Edificio 2 del predio de Migueletes y destrozaron las oficinas. Otras dos personas resultaron heridas



Sindicalistas de ATE volvieron a protagonizar una jornada de extrema violencia en las instalaciones del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), ubicado a metros de la estación Migueletes, en San Martín. En esta oportunidad, hirieron a tres personas y ocasionaron importantes destrozos en las instalaciones del lugar.
La brutal agresión a los trabajadores del INTI se produjo esta mañana cuando una patota de 40 individuos –identificados como sindicalistas de ATE-VERDE– arrancaron una puerta de ingreso al módulo 2 y se dirigieron violentamente a los lugares de trabajo con bombos, palos y banderas rompiendo vidrios y mobiliario de la institución y agrediendo a los empleados.

Entre los heridos se encuentran Mariano Zlatanoff, director administrativo del INTI, un trabajador de la empresa de seguridad MURATA y una persona del sector de portería.

Zlatanoff, funcionario de carrera en el Estado, fue el más damnificado ya que debió ser atendido por lesiones en el cuerpo y cortes en su mano derecha. “Entró una facción de ATE con la que siempre hemos tenido problemas reclamando la reincorporación de los 260 despedidos en febrero de 2018. Me tiraron al suelo y me patearon la espalda, los omóplatos y los hombros. Por suerte no me pegaron ni en la cabeza ni en la cara”, contó a Infobae.



“Es una facción agresiva. Acá no hay un tema político. Es un problema interno de sindicalistas de ATE que siempre utilizaron la violencia como política”, remarcó el funcionario a cargo de las negociaciones salariales en el INTI. “Con UPCN nunca pasó algo así. Tengo un diálogo fluido y normal con ellos pero ATE nunca acató lo conversado en las mesas de negociaciones”, explicó. Zlatanoff también remarcó que las exigencias de ATE escapan a su accionar porque son temas que deben solucionarse a nivel nacional.

Antes de ser designado en el INTI, Zlatanoff había trabajado en otros ministerios: estuvo en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos entre 2009 y 2012, en el Registro Nacional de las Personas desde 2006 hasta 2009, y en la Casa de la Moneda desde 2001 hasta 2005. Pero en ninguna de esas dependencias estatales le había tocado vivir una situación violenta de esta magnitud.

Consultado sobre lo sucedido, Francisco Dollman, ex secretario general de la Junta Interna de ATE- INTI, minimizó los incidentes y aseguró que “Zlatanoff se cortó el dedo al golpear un vidrio para ahuyentar a los trabajadores que protestaban”.

“Estábamos reclamando la reincorporación de un compañero. Hicimos una actividad con los trabajadores despedidos que participaron de la asamblea y luego participaron de una ronda dentro del INTI. Allí nos pusimos a cantar sobre el triunfo de Alberto Fernández y la derrota del macrismo”, señaló Dollman a Infobae.

Y continuó: “Fuimos hasta el edificio 2 donde estaba el gerente general. Zlatanoff salió en forma provocativa a decirles a los trabajadores despedidos que no podían estar ahí y hubo forcejeos. Pero no lo golpeamos ni lo lastimamos. Eso es mentira”.

Dollman insistió en que solo se trató de un reclamo: “Yo mismo me puse en el medio de los trabajadores y el funcionario para que no pasara nada, aunque admito que fue algo tensa”.

“Este cambio de autoridades puede generar la reincorporación de los trabajadores porque es sabido que Alberto apuesta a la reactivación de la industria y el INTI puede jugar un rol importantísimo”, dijo Dollman.

Desde el INTI precisaron que los agresores estaban liderados por el ex secretario general de ATE, Francisco Dollmann; sus hijos, Francisco y Érica; el ex secretario adjunto, Sebastián Baldomir; y los sindicalistas Nelson Ferreyra, Fernando Yapur, Gustavo Domenech, Federico Nudo y Celeste Peralta, entre otros.

“Ayer tuvimos un día democrático en buenos términos porque no hubo violencia más allá de que haya perdido el Gobierno. Y hoy amanecemos con este hecho de violencia que opaca esa jornada”, concluyó el funcionario herido.

infobae.com

Un nuevo mapa que plantea el equilibrio de poder

El electorado resolvió ayer garantizar una virtud estratégica del sistema político. El equilibrio de poder. Alberto Fernández y Cristina Kirchner reconquistaron la conducción del Estado. Pero no podrán fantasear con una nueva hegemonía. Aunque Mauricio Macri no consiguió la reelección, Juntos por el Cambio logró recuperarse hasta quedar frente a un horizonte muy competitivo. 



El nuevo mapa es un enorme desafío para Fernández, el nuevo presidente. Sobre todo porque dentro de ese marco deberá operar sobre una economía turbulenta. Un contraste llamativo con la experiencia que protagonizó en 2003, cuando Néstor Kirchner emergió del vientre del duhaldismo, que le dejó la herencia de un orden material recuperado.
Los argentinos expresaron en el proceso electoral la catarsis que el malestar económico induce en otras sociedades a convulsiones callejeras. La recesión y la inflación llevaron a una parte de la ciudadanía, que en 2015 se había inclinado por Cambiemos, a castigar al Gobierno. La regla de oro de esa coalición, la hipótesis de que el rechazo al kirchnerismo garantizaba la imposibilidad de su regreso, fue invalidada por otra general y más antigua: los sufrimientos de la vida cotidiana suelen ser determinantes en las urnas.
La fluctuación en la base produjo un nuevo alineamiento en la cúpula. Unificó al peronismo. Sagaz, la señora de Kirchner facilitó ese movimiento. Dio un paso atrás y designó al frente de la fórmula a quien había sido jefe de campaña de los dos dirigentes que la habían enfrentado: Sergio Massa y Florencio Randazzo. Advirtió que ella podría haberse convertido en una barrera para ese reflujo electoral y partidario.

Los resultados de ayer le dieron la razón. La perspectiva de su regreso, prefigurada en las primarias, desencadenó una movilización popular que permitió a Juntos por el Cambio sumar más de dos millones de votos a los obtenidos el 11 de agosto. La magnitud de ese fenómeno fue agigantada por los discursos de Cristina Kirchner y Axel Kicillof, el triunfador de la provincia de Buenos Aires. Es llamativo que un gobierno que deja tras de sí tierra arrasada consiga superar el 40% de los votos. Los electores dejaron en el aire la ambigua sensación de una derrota y, al mismo tiempo, de una recuperación de Macri.

Para manejarse con esa ambivalencia Fernández deberá exhibir una inusual ductilidad. Está obligado, a partir de anoche, a registrar este doble condicionamiento. Como Sarmiento en 1868, como Alvear en 1922, él depende de una estructura de poder ajena.
Quedó de nuevo demostrado en la escenografía de la celebración de anoche, que repitió la de las primarias. Sin gobernadores a la vista, sin una mínima mención a Massa, el ganador parecía el invitado a una fiesta ajena
La fiesta de Cristina Kirchner. La misma Cristina Kirchner que, con su negatividad, es capaz de volcar en más de dos millones de votos a Macri, un candidato estragado por la crisis económica. Dicho de otro modo: Fernández no va a poder ignorar la demanda ético-institucional que desató una ola de manifestaciones y, ayer, permitió la recuperación de Juntos por el Cambio.

Pero responder, siquiera en parte, a esa expectativa de regeneración le exigirá gesticular una ruptura con la última experiencia kirchnerista. Quiere decir que la satisfacción de ese requerimiento social lo expone al riesgo de recrear las tensiones que lo llevaron a apartarse durante casi una década de la que ahora es su vicepresidenta.
La receta para que el nuevo presidente compense las fragilidades que exhibe el origen de su poder es ofrecer lo antes posible un éxito en su gestión. Alcanzaría, en principio, con evitar que la economía se siga degradando. Esa tarea comienza hoy, en la reunión con el Presidente. La vicepresidenta electa se dirigió ayer a quien fue su sucesor, para pedirle que imite el modo en que en 2015 ella le transmitió el mando. Si ese es el modelo, Fernández debería desear que Macri no la haya escuchado.

Él también se refirió a la transición que se abre hasta el 10 de diciembre. A diferencia de la señora de Kirchner, admitió que, si bien el que está en el poder es el responsable de la administración, lo que suceda de ahora en adelante está relacionado también con su colaboración.

Más allá de la retórica, el curso de la crisis estará atado a lo que diga y haga Fernández más que a cualquier otro factor. Quedó claro la semana pasada, cuando los ahorristas desataron una fuga de depósitos en dólares cuando le escucharon prometer que si él llegaba al poder respetaría esos activos. Algo que, hasta entonces, nadie había puesto en duda.
El resultado oficial de ayer profundizará esa dependencia con lo que Fernández diga o haga que ya se viene verificando desde las primarias. Los agentes económicos querrán a partir de ahora calibrar el nivel de apertura que tiene la formación del futuro gabinete. Si expresa a una base política amplia o a un grupo plegado sobre sí mismo. En el centro de esta incógnita está la identidad del ministro de Economía, que debe contar con una gran credibilidad externa y doméstica. Fernández no ha emitido ningún indicio al respecto. Se manejó con profesionales equivalentes a una segunda línea de un equipo convencional.

Por lo que ha trascendido hasta ahora de la nueva vicepresidenta y del nuevo gobernador bonaerense, hay un consenso extendido en que el futuro titular del Palacio de Hacienda debe ser un especialista amigable con la comunidad de negocios. Más todavía. Al menos hasta ahora, Cristina Kirchner no querría intervenir en el armado del gabinete. Sí tener algún poder de veto.

Ella prefiere concentrarse en el Congreso. Garantizar, por ejemplo, que Agustín Rossi sea el jefe del bloque de Diputados. Y que Anabel Fernández Sagasti encabece el de senadores. Oscar Parrilli sería el presidente provisional del Senado, segundo en la línea sucesoria. El presidente electo resistiría esa decisión: prefiere al misionero Maurice Closs. En la fila de reemplazos sigue Massa. La confianza de Fernández en sí mismo es infinita.


En el plano económico, anoche la señora de Kirchner y Kicillof hicieron un gran aporte a la suerte del nuevo presidente. Caracterizaron la situación que va a recibir con un dramatismo dantesco. Por supuesto, no admitieron, ni por un instante, que parte de la complejidad de ese cuadro se deba al inventario de problemas que ellos mismos entregaron. Al mismo tiempo, también establecieron un límite para el próximo gobierno: la gestión económica de Macri, inspirada en la perversidad del neoliberalismo, debe ser condenada en términos absolutos.
El Presidente, anoche, se mostró cooperativo. Aclaró, en uno de los mejores discursos de su gestión, que no encarará la transición con espíritu faccioso. Sin embargo, es posible que el tono de la nueva vicepresidenta y de Kicillof aliente a Macri a compartir costos con su sucesor. Además, el resultado que obtuvo en las urnas es un capital a custodiar. Si bien Horacio Rodríguez Larreta obtuvo un triunfo contundente, el Presidente dio todas las señales de que aspira a ser el jefe de la futura oposición. Algo que Larreta acaso no esté dispuesto a discutir: por un tiempo, querrá refugiarse en su rol de "intendente". Y a mantener una relación amigable con Fernández, con quien tiene desde hace dos semanas diálogo directo. Son pormenores que obligan a dudar de que Macri quiera inmolarse por su sucesor.
Estas circunstancias son relevantes, porque entre hoy y el 10 de diciembre acaso haya que tomar decisiones traumáticas.

El nivel de reservas que reciba la nueva administración es estratégico. La escasez de dólares obligó anoche al Gobierno a, como recomendaban muchos expertos, ajustar el cepo a 200 dólares por mes. Habrá que ver si el mercado de cambios no termina en un desdoblamiento. También se espera que se encare cuanto antes el problema de la deuda, que amenaza con vencimientos más o menos inminentes.


¿Querrá despedirse Macri acompañando una reestructuración? ¿Qué drasticidad tendría esa medida? Antes de despejar esas incógnitas debe resolver el vínculo con el Fondo Monetario Internacional, organismo al que Fernández, en público y en privado, hace responsable de casi todas las calamidades. "Los funcionarios del Fondo no financiaron a la Argentina, financiaron a Macri a pesar de lo que sucediera en la Argentina", suele decir.
¿Esas palabras pueden ser la plataforma de una continuidad con el actual programa fiscal? ¿O Fernández exigirá otro? Estas preguntas llevan a la cuestión presupuestaria. ¿Habrá un pacto entre él y Macri capaz de que los bloques parlamentarios actúen de manera coordinada? Una pista para resolver estos enigmas tiene que ver con el campo minado de las tarifas energéticas, que es crucial para encarar el desequilibrio fiscal. ¿El Presidente se despedirá del poder con un aumento en el precio de los combustibles o un ajuste en el precio de la electricidad y el gas? Desagradables decisiones "neoliberales" ante las que tiene que pronunciarse Fernández.

La complejidad del frente externo obliga al nuevo presidente a emitir señales diplomáticas. Será importante saber a quién confiará la Cancillería. ¿Felipe Solá? ¿Jorge Argüello? La embajada en Brasil adquirió también una importancia superior a la habitual. Jair Bolsonaro y su canciller, Ernesto Araújo, amenazaron con romper el Mercosur. Es posible que el 5 de diciembre propongan una baja de aranceles que agudice esa pelea. Otro asunto que depende de un pacto de Macri con su reemplazante, quien debe también elegir con sutileza a su representante en Washington DC, la capital de Estados Unidos y la sede del Fondo. En la primera quincena de noviembre tal vez haya una respuesta. Después de visitar México, Fernández irá, de la mano de Guillermo Nielsen, a Estados Unidos. Entrará por Texas, en un viaje en cuya organización pidió la colaboración de Exxon. Hace poco más de un mes, en Madrid, había dicho que pretendía prescindir de las multinacionales petroleras. El cambio parece comenzar por este giro. Apenas un detalle.

Carlos Pagni