
La mayoría de los casos de violencia machista ocurren cuando el agresor se encuentra a solas con la víctima. En estos casos, el relato de la víctima tiene un valor especial dado que los actos de violencia se dan sin que medie la presencia de otras personas. Diversos tribunales de Argentina han remarcado la importancia del relato de la víctima en estos casos y cómo este debe vincularse con el resto de las pruebas indiciarias que lo sustentan.
En este caso, esas pruebas podrán ser los testimonios de la persona del hotel que recibió el llamado solicitando una nueva tarjeta y de quien llevó la tarjeta nueva hasta la habitación y vio cómo ella salía corriendo. También podrán rastrearse las llamadas telefónicas de las habitaciones y se podrá tomar el testimonio de quienes escucharon los hechos de la boca de la víctima en ese momento. Estas pruebas entre muchas otras.
Frente al relato de Thelma Fardín en una conferencia de prensa, Darthés optó por deslegitimarla y sostener que sus dichos eran “mentira”. Posteriormente, al dar su primera entrevista, el denunciado tomó partes del relato de la víctima para tergiversarlo. Darthés no niega el hecho de haber estado en la habitación con una adolescente de 16 años. Su relato, a diferencia del de la víctima, resulta confuso y poco claro en términos de sucesión de los hechos.
Será la justicia quien determine la culpabilidad de Darthés teniendo en cuenta las pruebas aportadas a la causa. El acceso a la justicia de las mujeres víctimas de violencia presupone un tribunal que juzgue con perspectiva de género y sin estereotipos.
Con sus declaraciones, Darthés intenta deslegitimar el relato de Fardín y sembrar dudas sobre el mismo haciendo foco en supuestas “acciones” de la víctima. Intenta construir un estereotipo de “mala víctima”. Los movimientos de mujeres y feministas que apoyamos a Thelma no se lo permitiremos.
Zoe Veron
Noticias.Perfil.com
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